lunes, 31 de marzo de 2014

LA ALTA COSTURA



A L T A   C O S T U R A 

Traducción libre del texto de Richard Martín & Harold Koda


    En una historia, tal vez apócrifa, Diana Vreeland(1) ordenó a un asistente que iba a París justo después de la Segunda Guerra Mundial, que le trajera a la vuelta una rosa artificial hecha para ornamento de alta costura. Por la calidad de ese objeto, Vreeland sabría si la artesanía y la dedicación perduraban en las creaciones de París. Satisfecha con su rosa de los 40s, Vreeland supo que la alta costura renacía después de la guerra.
    Durante más de un siglo, la alta costura ha sido emblema del triunfo de la vestimenta y la moda. Representa la fusión de la MODA –entidad moderna compuesta de novedad y sinergia con necesidades personales y sociales- y el TRAJE –las consumadas artes de la costura, la sastrería y las artesanías componentes del vestido y sus accesorios.   Fundada en el crisol de la invención del modernismo, a mediados del siglo xix en París, con el patronazgo expandido cultivado por la casa de Worth(2), pero aún dependiente del considerable apoyo de la emperatriz Eugenia de Montijo(3) la alta costura ha representado por largo tiempo el equilibrio moderno entre la prenda como agregado exquisito y la  noción, más moderna, de la moda como sistema.
   La leyenda de la rosa de Vreeland también sugiere la fe sincera en la alta costura. La paloma volviendo con un ramo de olivos al arca de Noé difícilmente haya sido mejor recibida. La persistencia de la alta costura ha sido cuestionada, puesta en duda y debatida tanto como la supervivencia de la pintura, o la supuesta muerte del teatro de Broadway.  Estas mismas convenciones que representan más que sus artes, se han convertido justamente en signos de la supervivencia del arte. Algunos quizás hayan dudado que la alta costura sobreviviría a su fundador, el emprendedor CHARLES FREDERICK WORTH, y los periódicos trastornos de los años 1870s y 1880s. A comienzos del sgilo xx, PAUL POIRET llevó la alta costura por un sendero de cambio abiertamente riesgoso, respondiendo a las sirenas sociales y Orientalistas, pero aún más a la tentación del comercio y el uso de la alta costura como un motor generador para la moda, y el perfume se difundió ampliamente.  Inicialmente, el vanguardismo cohibido de Poiret fue atacado por la casa de Worth por no estar a la altura de la tradición de haute couture que Worth cuidaba, pero un nuevo siglo progresista e impulsado por las novedades fue quizás inexorable en su avance.
    Al expandirse la alta costura en los años 1930s, los que realmente sabían hacer prendas eligieron menoscabar a los que sólo sabían bocetarlas o imaginárselas de alguna otra forma, iniciando una clásica batalla del arte conceptual versus la capacidad técnica, que también es signo del siglo xx en el resto de las artes.
    Hasta la rosa de Vreeland es una historia de costura envuelta en las circunstancias de las otras artes visuales. Después de todo, la escuela de París en lo que respecta a las Bellas Artes, casi había levantado el campamento durante la guerra; uno no habría encontrado la misma seguridad –excepto las ya venerables figuras de Picasso, Braque, Matisse- en el mundo de la pintura y escultura.  La prueba de la rosa de Vreeland es, por supuesto, un sinécdoque (designar el todo por una de sus partes, como cuando decimos ‘el pan’ refiriéndonos a cualquier alimento; n.del t.), pero tiene sentido en un campo en el cual la meta es lograr la prenda consumada, empleando las muchas artesanías perfectas que componen el traje.  Si la destreza en hacer la rosa no se renovaba, no podía haber vestido hermoso.  Matisse, casi ciego y funcionando sólo con tijeras y papeles de color, podía crear una obra maestra con la autonomía sublime del artista. Pero la versión de esto en la haute couture requería no sólo la guía y voluntad del diseñador, sino la capacidad de un grupo de ‘petites mains’ que estaban detrás de él. 
       Irónicamente, la alta costura florecería en el periodo de posguerra, comenzando con la inmensa atracción popular del NEW LOOK de CHRISTIAN DIOR, en 1947.  Bautizada no por Dior sino por la editora y periodista americana Carmel Snow, que comentó con entusiasmo que Dior la había dado una ‘nueva mirada’, esta supuesta novedad de la moda fue tan exitosa en parte porque conocía precisamente su historia, y convocó las mejores técnicas de la alta costura. En los años económicamente potentes de fines de los 40s y 50s, el renacimiento de la alta costura, apoyado por muchas clientas americanas, fue una conexión significativa entre el mundo del ‘siglo americano’ y la tradición de la couture.  Aún en los 60s, mientras los mares del cambio de la sociedad post-industrial barrían el globo e impulsaban una marea de cambios sociales, la alta costura permaneció en su lugar como una luz guía de la moda.  Aseguró firmemente las posibilidades establecidas mucho antes por Poiret, Chanel y Jean Patou, de permitir que las resonancias del diseño de alta costura proveyeran una estructura económica para las prácticas de la alta costura. La supuesta disminución de la couture en los turbulentos años de fines de los 60s y en los 70s, ha probado no ser la caida de esta forma de arte, sino su sistema perdurable, al anexar cultura visual popular y explotar éxitos populares.
   Algunos han sido tentados en los 90s a predecir la declinación y caida de la alta costura una vez más. La profecía es, por juicio histórico, improbable. En una época de circunstancias económicas reducidas y la creencia en el consumo de ropa que ha sido sacudida, toda la moda se ve escudriñada.  Pero lo que ofrece la alta costura : DISTINCIÓN EN EL DISEÑO Y LA TÉCNICA,  sigue siendo una fuerza apabullante, aún más potente cuando muchas otras cualidades se han atrofiado.  Como todas las artes visuales, la alta costura ha evolucionado en los últimos cien años, pero no parece más destinada a la extinción  que el medio que Mondrian hizo absoluto (la pintura), o las formas que Brancusi destiló (la escultura).  Por el contrario, la alta costura es conducida desenfadadamente por sus aspiraciones a la diferenciación, y en eso tenemos una antorcha para días oscuros.      Que, particularmente en 1995 hubo un profundo interés en observar la alta costura, es testimonio del valor de la alta costura como fuerza inspiradora.  Globalmente, el interés por el redescubrimiento de la sastrería impecable y las posibilidades de prendas espléndidas en tiempos extravagantes está inexorablemente guiado de nuevo por la alta costura, no intentando ser soberana o dictatorial como lo fue una vez, al dirigir todos los standards de la moda, sino al dar un ejemplo por el cual nuestra cultura visual se galvaniza y se hace responsable de la calidad.
    Hoy, la alta costura no es ni arrogante ni anticuada.  Es un ensayo estético en el cual habilidades admiradas y extraordinarias continúan practicándose en servicio de una edad moderna. Sigue siendo una disciplina de la mayor imaginación, irresponsable en los costos, con la paradoja de ser la moda más conocedora de sus clientes ideales. Es, como al empezar, un sueño de calidad en una era de industria.  La alta costura insiste en ofrecernos un ejemplo de la más hermosa ropa que se pueda imaginar y hacer en cualquier época.

H  I  S  T  O  R  I  A :
      La historia de la alta costura comienza con dos circunstancias extraordinarias. Su fundador es CHARLES FREDERICK WORTH, un inglés, aunque su destino es siempre París.  La alta costura se fundó en la misma época en que se inventó la máquina de coser. Con la aparición de una tecnología creciente, surgió un arte de técnicas manuales a fin de establecer una diferenciación asociada con un antiguo orden.  Lo que habían sido las habilidades particulares de costura y sastrería al servicio de clientes individuales, y en algunos casos para prendas parcialmente combinadas o ya hechas, se convirtió en una empresa independiente, que respondía a clientes pero tenía su iniciativa en los conceptos del diseñador de modas, ahora ya no artesano del estado o patrono, sino un creador viablemente independiente.
   Aún más, que la alta costura naciera en el mismo lugar y tiempos que el arte moderno, en el contexto de Manet y Baudelaire, no puede ser mera coincidencia.  El nuevo público que decretó un arte transfigurado, también requirió una nueva moda destinada no a reuniones de la corte, sino a los intercambios visibles del boulevard, la ópera, hasta los cafés.  La historia de la alta costura está desde el comienzo estrechamente alineada con la historia del arte moderno. La opulencia expresiva del vestido del siglo xix, familiar en pinturas de época de tan agudos observadores de la moda como Degas, Manet y Seurat , representaba el espectáculo visual que cautivaba al movimiento moderno en su interés por la vida urbana y la vida emocional de los individuos. Las formas que se desarrollaron a partir de las burbujas de crinolina originales de Worth, quizás fueron siempre estructuras en busca de la liviandad sin esfuerzo de la modernidad, que él había atrapado tan instintivamente en los 1850s y 60s.
    Al igual que el agresivo fracturar el mundo obra del Cubismo y el Futurismo, la alta costura fue dramáticamente puesta en tela de juicio y cambió en las primeras décadas del siglo xx.  Como todos los otros fenómenos del siglo, la alta costura se bifurcó en los caminos conservador por un lado, y vanguardista por  otro, para volver a reunirse sólo en los años 1970s.  Este cisma, deliberadamente precipitado por Poiret luego que lo despidieron de la casa de Worth, ha llevado a tantos malentendidos de la moda como ha pasado en otras artes visuales.  Es difícil describir a CALLOT SOEURS (Hnas. Callot) como conservadoras o radicales, tan profundamente combinados y compatibles son los rasgos de cada polo.  Del mismo modo, sería difícil pensar en JEANNE LANVIN sin su aspecto arriesgado, ambicioso, avanzado, pero es igualmente cierto que practicó una cierta etiqueta a la vez, así como el radicalismo de Marcel Duchamp (en el arte) era acompañado de un estilo dandy e intelectual no siempre asociado con la insurrección estética.  La orgullosa invención de Poiret de nuevas formas, dependientes de las convenciones orientalistas de envolver el cuerpo más o menos como un cilindro dócil, tomó la misma posición agresiva de la reconstitución del Cubismo del mundo visual en una primacía de formas ya sabiamente observadas por las generaciones previas de artistas.  Poiret agregó a la alta costura una posibilidad de extrema novedad y posición vanguardista, ya sea en la sorpresa de un desfile de maniquíes como prototipo del desfile de modas, o la reconfiguración del atuendo con su alarde de haber eliminado la tiranía del corset.  Pero un arte que especula en el mundo visual y que se pone en el rol de ver y ser visto en ese mundo, nunca olvida sus opciones conservadoras y socializadoras aún cuando emerge la posibilidad de formas avanzadas y ambición conceptual.
   Así, la constante ambigüedad de la couture del siglo xx entre convención y cambio, responde a las posiciones del arte en la misma era.  Las exploraciones e innovaciones de MADELEINE VIONNET, JEANNE LANVIN, GABRIELLE CHANEL y otros, son alimentadas por los objetivos y necesidades del artista, surgiendo de la costura y sastrería o de las necesidades sociales del vestido. Ningún diseñador ha sido totalmente conceptual o totalmente artesanal. Cuando los principios formales tenían la primacía, la convención social efectuada a través de la ropa nunca estuvo completamente ausente.  El placer de Chanel en el proceso y prácticas de la alta costura pueden haber sido secundarios para su atrapante pintura de la sociedad, pero ambos principios fueron efectivos en su ropa. En forma similar, ALIX GRES ejemplificó al escultor absorbido por la técnica, pero estuvo inevitablemente al servicio del neoclasicismo de los 20s y 30s y la imagen contemporánea de mujeres poderosas.  El surrealismo de ELSA SCHIAPARELLI puede ser un arte expropiado, mientras que el arte de Vionnet se comprende dentro de la estructura de la prenda, sin embargo cada una descubre su arte individual del vestido.
    En la dialéctica entre DIOR y CRISTÓBAL BALENCIAGA en los años de posguerra, hay una disparidad similar en sensibilidad, a pesar del profundo sentido de ambos de la costura como arte. El elegante sentido del sublime femenino de uno, y la fuerte sensibilidad a un nuevo lujo y confianza en sí, garantizaron obras que eran distintas pero curiosamente complementarias.  Así como el arte se movió por sí mismo del cielo de la abstracción a la cacofonía comercial en los 1960s, también la moda se dirigió cada vez más hacia la energía poderosa de la cultura popular.  Pero la cultura popular y el arte sólo probaron que alimentaban la excitación de la alta costura, con la ingenuidad de diseñadores como PIERRE CARDIN e YVES SAINT LAURENT usando para la couture los gestos más contemporáneos y hasta aparentemente rebeldes.
GABRIELLE CHANEL: 
    El ‘pequeño vestido negro’, arquetipo de la propensión de la ropa al trastocamiento social y el cambio político, toma el hasta entonces plebeyo material del jersey como un campo posible para terminaciones a la moda. En todos sus detalles, un material simple se vuelve elegante a través de una técnica superior: la faja, el plisado y el dobladillo de la falda, y el cinturón cosido a mano, epitomizan la pobreza del lujo, un lujo más agudamente sentido entre las penurias.  Las apropiaciones similares que hizo Chanel de prendas de montar y ropa de hombre demuestran la misma tendencia a encontrar utilidad y refinar el motivo práctico a través de una ejecución ejemplar.  Al tomar prestados tales aspectos del traje, inevitablemente traía el aura de la asociación original –hasta el uniforme de servicio- como un toque para el nuevo fin.

A   T  E  L  I  E  R :
       La casa de alta costura (maison) se compone habitualmente de dos partes: una dedicada a la costura (FLOU)  y la otra a la sastrería (TAILLEUR) de trajes y sacos.
        El diseñador es asistido a menudo por un modelista, su segundo en tareas de diseño, que trabaja con ambos talleres y en particular con los proveedores de telas.      
       Trabajadoras diestras en cada área practican las artes propias del sector. Los adornos y accesorios se agregan cada vez más como decoración aplicada, frecuentemente proveniente de fuentes externas a la maison. Sin embargo, aparte de los adornos, la casa de alta costura moderna es un salón completamente autónomo de dedicados talleres.  De hecho, sorprendentemente, considerando las elegantes ubicaciones de la mayoría de las casas de alta costura, la creación de las prendas tiene lugar en las maisons particulieres de la casa. De esa manera están  bajo la diaria supervisión del diseñador así como en íntima conexión con las vendedoras y otros miembros del personal gerencial .  
   Dependiendo del diseñador, el PROCESO DE DISEÑO puede comenzar con bocetos, o con una muselina o toile, fruncido y cortado.
   Las artesanías de la alta costura que hay en la casa son esenciales para su creación.  Cada parte del atelier tiene un premiere d’atelier, que trabaja para traducir el boceto o la toile en un diseño terminado. Tradicionalmente, cada atelier tenía una rigurosa jerarquía de primeras manos, segundas manos, y aprendices.  Sólo a las primeras manos se les permite convencionalmente trabajar en un diseño nuevo.  Las pruebas, tanto en sastrería como en vestidos, son indudablemente parte del valor de la alta costura.  Un diseñador o su probadora de confianza conducirá al cliente en una serie de pruebas para definir los ajustes precisos de la prenda al talle y sensación de confort del individuo. El cliente es guiado cuidadosamente en ese proceso por una vendeuse, que es una vendedora muy conocedora.
     La alta costura depende del planeamiento de una prenda que es ideal en la visión del creador y que se puede traducir a las exigencias específicas y silueta del cliente.  Charles F. Worth estableció la tradición que separó a su empresa de la costura: mostró colecciones cada medio año, permitiendo a las prendas ser su enunciado estético y al cliente elegir entre los diseños disponibles.  Así, los diseñadores han permitido las menores modificaciones en vestidos, o los ajustes de la sastrería para adaptar una forma perfecta a las necesidades del cuerpo humano.  La sutileza de Vionnet o Gres en los vestidos incorporaba al diseño perfecto los posibles ajustes que hacen al vestido adecuado al cliente.  La alta costura es como la arquitectura; dependiente de la sinergia entre cliente y arquitecto para la realización de un proyecto pero siempre conocedores del paisaje y las características físicas existentes.  De manera parecida, la prenda de couture es una compleción de ideas mutuamente concordantes que confluyen y se forjan sobre el cuerpo humano.
   La esencia de la sastrería es la simulación de la línea sobre el cuerpo tridimensional, mientras que la substancia del flou (hechura de vestidos) es encontrar una forma escultural en los materiales blandos de la ropa.  La sastrería es plana, trabaja con una tela relativamente firme.   La costura/flou corresponde a la articulación de la forma a partir de la manipulación de géneros más flexibles.  La sastrería trabaja cortando los segmentos que constituyen el MOLDE, mientras que la costura/flou logra su efecto a través de los PLIEGUES. Si bien las metas de estas técnicas no son mutuamente excluyentes, producen dos formas distintas de prenda, ambas capaces de satisfacer el ideal del diseñador y ambas capaces de un perfecto ajuste al cliente.

T  E  C  N  I  C  A  :
      El trabajo de Diderot (la ‘Enciclopedia’, siglo xviii) al delinear los metiers al servicio del vestido anticipa su rol perdurable en las nacientes casas de alta costura de mediados del siglo xix.  Afuera de las maisons de couture, gobernadas por los diseñadores, están los muchos talleres de oficios de la moda que constituyen elementos esenciales de la alta costura. Hemos elegido indicar sólo los métiers que se aplican directamente sobre la prenda. El lenguaje completo, con todos los accesorios y complementos de la alta costura depende, por supuesto, de un gran cuerpo de artesanos subordinados: guanteros, joyeros, artesanos del esmalte y nácar, sobrereras, peinadores, zapateros y peleteros.  Como el maestro bordador FRANCOIS LESAGE señaló: ‘la humilde entrada de empleados se abre directamente a la alfombra roja que lleva a las alturas de la alta costura’.  Son, como Diderot catalogó y racionalizó para una herencia incierta, las artes que hacen posible y los dones verdaderos de la alta costura.
    Las maestrías de taller distinguen a la alta costura de otras artes visuales.  Bordados que pueden ser una fingida muestra de joyería sobre un vestido o recrear una pintura sobre la tela, y trabajos con pluma que perfeccionan la naturaleza al articular la forma de cada pluma, otorgan a la couture un control absoluto fundamentado en artesanías antiguas. La larga dinámica de la relación entre los especialistas de la alta costura y los diseñadores ha sido que estos últimos a menudo imponen tareas que podrían parecer un desafío para las posibilidades del oficio, pero eso reditúa en una exhibición de destreza.  En realidad, una muestra del que hace encajes o del bordador puede a menudo ser fuente de inspiración para el diseñador.  No se puede imaginar a Schiaparelli separadamente de los bordados de Lesage o a Lanvin sin la tradición en plumería de Lemarié.
     Cuando  LUCIEN LELONG, presidente de la CHAMBRE SYNDICALE  durante la Segunda Guerra,  fue intimado por las autoridades nazis a transportar la alta costura a Berlin, respondió que tal mudanza era imposible a causa de la sinergia entre los couturiers y talleres de artesanos.  Haber llevado la alta costura a Berlín habría significado mudar cientos de ateliers, y así el plan del Fuhrer fue frustrado.  París ha seguido siendo el epicentro de la alta costura desde los tiempos de Worth, no a causa de un terco nacionalismo sino a causa de una tradición duradera de recursos creativos, humanos y físicos. Los diseñadores de otras partes del mundo han entrado en la alta costura como una práctica y una profesión, respetando a París como su corazón.  Aún cuando la couture cambia en sensibilidad desde la ostentación a la moderación elegante, como en nuestro tiempo, o al reemplazar materiales familiares por nuevos experimentos técnicos, la práctica del lujo continúa sostenida por las habilidades manuales que hablan por sí mismas de maestría, sutileza y etiqueta.
   Lo que distingue a la prenda de couture de una pieza de pret-a-porter es el trabajo manual, funcionando no como aumento del lujo, sino como una aptitud intrínseca a la prenda.  Así, el bordado, el encaje y las plumas no son decoraciones que terminan las prendas, sino sus mismos principios, los elementos de la creación que son matriz del proceso de diseño. aunque se practique fuera de las casas de couture, el trabajo de los viejos métiers de Diderot es inherente a los diseños de la alta costura. 

ELSA SCHIAPARELLI:
  Introduciendo temas siniestros y de inspiración surrealista en las artes del bordado, Schiaparelli creó un arte de conceptualismo y concuspicencia. Botones-cigarra son una decoración de belleza ambigua o compleja, al igual que las flores de Schiap en ‘ambar’. Conocida por colaborar con Dalí y Jean Cocteau, también era capaz de crear su propio surrealismo idiosincrático independiente de estos artistas.

miércoles, 26 de marzo de 2014

apunte de informacion recopilada; traducido principalmente de 'Mariage' de Editiones Assoulines

EL VESTIDO DE ‘NOVIA’


Retrospectiva....  
   El vestido de novias blanco es inventado literalmente por la práctica cristiana y las obras de arte que lo evocan, pero llega a existir a través del cruce de varias corrientes de la moda. Los textos acerca del vestido de bodas repiten que la novia vestida de blanco aparece tardíamente, en el siglo xix. Sin embargo, hay relatos más antiguos (siglo xvi) que describen novias de blanco, aunque, se desprende de ello, como algo especial y no como la norma.
     Desde San Agustín (s.iv). la Iglesia conserva los ritos y costumbres del matrimonio romano, poniendo el acento sobre el consenso; el matrimonio se efectúa con el solo acuerdo de los esposos. El matrimonio se convierte en el séptimo sacramento entre 1184 y 1234.
 
  La Iglesia de los orígenes ve en el matrimonio un remedio a la sexualidad descontrolada y preconiza la virginidad para iniciar el matrimonio legítimo, correlato de una monogamia absoluta. Poco a poco, se prohibe el concubinato, y el divorcio, siendo la unión disuelta únicamente por la muerte. Tampoco se ve bien que los viudos se vuelvan a casar.  Se prohiben los matrimonios entre primos. Muchas familias en la Edad Media se quedan sin sucesores y sus bienes pasan así a la Iglesia.
    La virginidad hasta el matrimonio es una de las condiciones de la pureza, reservando la sexualidad a la procreación legítima; es una de las exigencias fundamentales de la Iglesia. Poco a poco, el símbolo del blanco en las prácticas rituales se va imponiendo como idea de pureza.

El blanco en el ciclo de la vida cristiana:
  El blanco se convierte en el color de la infancia y la juventud desde fines del siglo xv.  La liturgia pone el blanco como símbolo de lo puro.  Se usa para las fiestas de ángeles, vírgenes y confesores, navidad y epifanía, jueves santo y domingo de Pascuas, día de Ascensión y de Todos los Santos.
  El blanco manifiesta también de modo positivo el paso del orden natural al sobrenatural. El espectáculo barroco hace del blanco el signo de lo divino, por intervenciones mágicas o milagrosas.
   Ciertos cuadros del Renacimiento parecen ya utilizar el blanco como símbolo nupcial.
  A comienzos del siglo xvii, se adopta como símbolo de inocencia y de pureza por vez primera en ocasión de la comunión en ciertas clases privilegiadas. El Convento de las Ursulinas, donde se educan las hijas de la nobleza, instaura el uso. Las niñas son alumnas de la ‘clase blanca’ en el año de la ceremonia.
  A fin del siglo, Saint-Sulpice agrega a este vestido un velo.  Según algunos, es este velo de comunión el que se vuelve a encontrar en el siglo xix sobre la cabeza de la novia burguesa.  La figura de abnegación de la Virgen María se convierte en modelo de conducta femenina para la sociedad burguesa de la época y por lo tanto, un modelo estético para el matrimonio, que es el episodio central de la ritualidad de esta misma sociedad.
  El dogma de la Inmaculada Concepción en 1854, propone el modelo de la jovencita virginal que se casa. La costumbre de Las niñas comulgantes en gran vestido solemne se populariza hasta en los pueblitos. El culto del Sagrado Corazón y su imaginería favorecen más el culto matrimonial y la tradición de la novia de blanco.

El plateado, el blanco y demás...:
  Un vestido de novias plateado es ya, en su acepción simbólica, un vestido blanco, pero lujoso. El plata y el blanco pueden haber sido percibidos por largo tiempo como una misma categoría. Hay muchas descripciones de ricas novias  con color plata, tanto en el siglo xvii como en el xix. Por largo tiempo, el matrimonio celebra el prestigio de una alianza y exhibe los materiales más ricos. 
  El siglo xix instituye  el vestido de novia como el último vestido de la niña antes de su entrada al mundo. Previamente era más importante el aspecto lujoso, la calidad, el largo,(materiales como satin, terciopelo, ‘tela de oro o de plata’) que el color. Ya en el siglo xviii, sí encontramos ejemplos documentados más numerosos de vestidos blancos; hay tres en el Museo Victoria y Alberto en Londres, entre otros. En algunos casos el blanco se combinaba con otros colores claros (rosa, marfil, celeste). También encontramos ejemplos en pinturas como el Contrato de Matrimonio,(1684) de Watteau,  la Ruptura del contrato Matrimonial(1785), de Michel Garnier, y varios cuadros de Hogarth, entre otros. (es cierto, igualmente, que vestidos de otros colores, como el rosa, también aparecen representados en otras pinturas. Dicho sea de paso, en el siglo xix se conserva frecuentemente el rosa para las damas del cortejo, o para el matrimonio civil).
    Existe, por otra parte, el problema de la identificación; en general no hay suficiente documentación para asegurar que el vestido es de novia. El curador de un museo  debe confiar muchas veces en el recuerdo familiar –que puede ser confuso- al catalogar un vestido.
  Un detalle interesante es que desde la Edad Media el vestido de novia es nuevo. El sistema de redistribución (por ejemplo los vestidos de las damas que pasan luego a mujeres de menor categoría) no se aplica al vestido de novia.
    Se puede tomar como un indicio de la mayor difusión del blanco la aparición de novias en ese color en las publicaciones de moda, en las novelas y en el teatro, así como las ‘muñecas de moda’ (el Victoria y Albert posee una de 1761).
 El velo:
En el momento en que el cristianismo se hace oficial en Roma, el velo sobre la cabeza de la esposa constituye uno de los ritos más determinantes del matrimonio. En latín, ’nubere’ significa cubrir, cubrirse con  el velo, y casarse, para la mujer. El participio pasado, ‘nupta’, originó la palabra ‘nupcial’, etimológicamente significando ‘cabeza con velo’.
El tocado:
 Como corona, era el atributo de todo sacrificio en la antigüedad y se mantiene en su simbolismo festivo. Fue rechazado por el cristianismo al principio, pero subsistió, y luego se la toma, en el modelo de la corona de los mártires, como signo de la victoria de la castidad. Como guirnalda de perlas o diadema de flores en épocas más cercanas, este adorno mantiene su significación virginal y amorosa.
El bouquet, la liga, el cinturón:
  Velo, cinturón (¿), liga, tocado y bouquet son los elementos nupciales con los cuales se simboliza la apertura y el cierre del cuerpo de la recién casada y su pasaje de la virginidad a la sexualidad fecunda. Cada uno de ellos en el curso del rito, se ‘deshace’. La liga se usa desde el siglo xvii. 
   A fines del siglo xix, el uso de un gran bouquet se difunde, mantenido a la altura del vientre en un gesto instintivo de la novia de poner las manos en la región del pubis.
   La liga se vuelve ocasión de un juego. Representa una promesa de fertilidad.  Este accesorio, en su origen un adorno frívolo de las prostitutas romanas, luego soporte funcional de las medias, se vuelve elemento de la panoplia de la novia.
 El anillo:
Uno de los más antiguos símbolos de alianza. El anillo lleva también inscripciones galantes. Desde el siglo xvi al xviii, es más y más ornamentado. En el siglo xix, en oro, el anillo se simplifica y se intercambia.

El corte del vestido:
  En el siglo xix el vestido de novias es en efecto un vestido a la moda, sin un corte distintivo. Se confunde generalmente con un vestido de noche. En los años 1830 el corsage se termina generalmente en punta como el del soireé. Desde fines de la Monarquía hasta comienzos de la III República, en Francia, el vestido de novia comprende en realidad 2 corsages; para la ceremonia religiosa es cerrado, pero a la noche se muestra otro, escotado. Los volados que, durante el Segundo Imperio, caracterizan el vestido de noche, adornan también los vestidos de novia de esa época.
   Aún  en los años 1920, el vestido de novia es una simple trasposición en blanco del vestido común.
La tela:
  Los tejidos para vestido de bodas no se diferencian de aquellos usados en otros vestidos importantes. Se encuentran, en los modelos de los 1880, el contraste de terciopelo y seda, los bordados de perlas, lanzados por Worth en 1857 y cuyo éxito dura hasta 1900. Durante todo el siglo xix, tanto los vestidos de noche como los de bodas se realizan en muselina, satin, tul, etc. la transformación del vestido de novia en vestido de noche también es cosa corriente; con el agregado de algunos volados de color para modificarlo.
   En los años 1950, las revistas de moda dan consejos para reutilizar los vestidos de novia como vestidos de verano, de cocktail o de noche. Incluso algunas tiendas especializadas ofrecen un servicio de adaptación pos-venta.
  El Blanco:

    Lejos de ser exclusivo del vestido de novia, el blanco, desde el Segundo Imperio, es una constante del vestido de baile, de noche u otros. La ópera o el teatro son ocasión de una elegancia particular y el blanco se considera ideal para combinar con cremas y dorados
  A comienzos del siglo xx, las revistas de moda se hacen eco de los bailes de debutantes, que toman forma de bailes de caridad en tiempos de guerra. Bailes azules, blancos o rosa son ocasión para vestidos muy cercanos a un vestido de novia, en tul, mouselina, crêpe o gasa. Estos bailes de presentación de las jóvenes de la alta sociedad son como antecámaras del matrimonio y perduran durante el siglo xx.
   Por otra parte, algunas novias eligen usar para la ceremonia un vestido de día, desde fines del siglo xix. Coexisten así las dos tendencias; un vestido importante o un vestido ‘de ciudad’.
  Entre los diseñadores, se dan dos tendencias contradictorias; el vestido de novia es vestido de virgen y vestido de reina (y a menudo, vestido de virgen majestuosa). Unos quieren tratarla como arquitectura, en un trabajo de corte fundamentalmente. Otros ven la ocasión de un juego ornamental, densidades de tela, transparencias, profundidad de plisados y drapeados, relieves y bordados.
   Los accesorios contribuyen esencialmente tanto a la composición arquitectónica del vestido como a su profusión decorativa.  Algunos son los motivos florales, como flores de naranjo, rosas y lilas artificiales, lys, diademas de perlas. La cola es un elemento de solemnidad, y en los años 1930 los satins y crêpes al bies caen suavemente hasta el suelo y se despliegan, creando una imagen de novias como sirenas o reinas medievales con sus largas colas.
  En la ‘opción decorativa’, el velo se hace de encaje e incrustaciones finas. Cuando se privilegia la silueta, el velo puede ser simple tul, un contrapeso visual. Puesto hacia atrás de la cabeza, equilibra el volumen de la falda o realza la espalda.
Los  modistos y la pureza virginal:
   En los años 1930, se recupera la línea pura por su significación simbólica. Se suplantan las extravagancias usuales en los años 1920 así como los años 50 eliminan luego las rudas siluetas de hombros cuadrados de la novia de los años de guerra (1940’s)
  Balenciaga exprime la quintaesencia de la pureza nupcial en algunos de sus vestidos de novia. Líneas geométricas netas y redondeadas, tejidos sin adorno, permiten concentrar la mirada en la arquitectura despojada del vestido.
  En 1964, Paco Rabanne retoma esta idea de la novia, metáfora de la madonna española. La realiza en papel, por su simbolismo efímero y su aspecto liso y luminoso. El peinado sugiere la aureola de la casada en gloria. En 1995 ofrece otra versióon de este modelo; frunces de tul muy apretado en volados sobre el interior de rafia. El busto y la base del tocado llevan strass. El tocado forma como un gran vestido sobre la cabeza. Así el tul del tocado, tan voluminoso, equilibra la silueta, un juego de líneas en diagonal que traduce la idea de majestad. La idea de pureza,llevada a su extremo, puede llevar al género a deleitarse en la abstracción esculpida, ligeramente paródica. Pensemos en el modelo de YSL de novia ‘muñeca rusa’ tejido, o en el de Courrèges en que la novia no es más que tubos blancos puestos transversalmente sobre una base de celofán...
   
La novia y los diseñadores contemporáneos:
   Los creadores contemporáneos tratan a la novia con mucho humor. Desplazan, sintetizan o toman al pie de la letra los elementos de la gramática de la boda tradicional. El matrimonio, hoy, no es más un pasaje. Aunque la pareja se case, la trama conyugal muy a menudo ya está tejida de antemano, por concubinato, nacimientos naturales, divorcios y nuevos matrimonios. La novia hoy no es más una casta virgen dispuesta a la maternidad sino una amorosa seductora y sensual. Aunque un 90% de las novias declaran elegir el blanco, ese color ya no es más sinónimo de pureza virginal.  Algunos accesorios, incluso, han desaparecido de la tradición, como la flor de naranjo que no se ve desde los años 60. Si el encaje subsiste, es por el juego de transparencias que permite. La industria del encaje encuentra un medio de expansión en este mercado del deseo; el sector de la lencería, por el uso del encaje, se asocia con el de bodas. En muchas exposiciones de vestidos de bodas encontramos stands de lencería, en general diseñada específicamente para combinar con vestidos de novia.
     Es interesante observar que el vestido, puesto en escena para contar una historia, ‘habla’ a veces por sí mismo, a través de textos sobre su superficie como en trabajos en Popy Moreni (la historia de la pareja), Castelbajac (un fragmento de ‘El Principito’),  y otros.
    Otros diseños de Castelbajac incluyen uno que semeja hojas de un almanaque, blanco con las fechas en rojo, como hablando de una temporalidad personal. La idea de elaboración rige el estilo del vestido de bodas en todos los diseños desde la década del 70.
    Dos estilos parecen oponerse en los diseños contemporáneos, pero contienen en realidad la misma lógica de la metamorfosis.  Por un lado el vestido ‘de princesa’, largo, pesado, rico, historicista (rojo, negro, blanco, pastel o dorado), en el cual una elección minuciosa y muchas pruebas ajustan al cuerpo de la novia.  Este vestido espectacular, relanzado a comienzos de los 80 por el casamiento de Lady Diana, retomado en la década por muchos creadores, es una puesta en escena para las fotos y filmación de la boda, permitiendo una reiteración del momento ceremonial, la ‘aseguración’ de su perennidad.  (junto con el álbum de fotos son un motivo de reunión, charlas familiares y recuerdo).
      El otro estilo dominante en el mercado, aunque en retirada, lo componen los vestidos en estilo más despojado, vistos como ‘modernos’. Lejos de recordar la simbología virginal, estas creaciones juegan con su relación con el tiempo.  El vestido kit de Paco Rabanne se vende en una caja con su velo y accesorios para montar uno mismo. Los diseños de Yamamoto de 1999 tenían cierres de donde emergían los accesorios. También encontramos este tipo de transformaciones en los de Victor & Rolf.
    Ciertos vestidos del tipo espectacular y tradicional sugieren también la metamorfosis; en un modelo de la casa Fath las lentejuelas del torso con reflejos nacarados se funden en una falda amplia de falsa piel de leopardo, y Hanae Mori usa mucho el motivo de la mariposa. El uso de materiales perecederos como el papel o trenzados evocan la naturaleza y lo efímero. Siguiendo la idea de la pureza auténtica, se considera más natural y más sofisticada la seda salvaje que el satin de seda.
  Estos procedimientos e ideas de los creadores no son necesariamente originales, pero la circunstancia de la boda da a la elección de materiales, motivos y modo de llevar el vestido, un sentido nuevo, simbólico, siempre metáfora del tiempo, que sirve a la lógica ritual.
   El casamiento se convierte también en una de las pocas ocasiones en que se lleva sombrero; y para una pequeña empresa artesanal es más fácil tener un stock monocromático y adaptarse a los cambios de la moda especializándose en un sector tan determinado como ese.
   Las casas de alta costura privilegian el sector bodas; un modelo de alta costura difícilmente comercializable puede en cambio venderse como vestido de novia.
   Un 80% de las mujeres compran su vestido en una tienda especializada, y los creadores trabajan para las grandes marcas de difusión como Pronuptia o Cymbeline. La primera, el mayor fabricante de Francia con 40000 modelos vendidos por año, diversifica su producción llamando a los grandes nombres de la moda; Mugler, Alaia, Gaultier, Lacroix. Ellos crean una colección exclusiva adaptada a las necesidades de una gran difusión.
   Los fabricantes conocidos, así como los pequeños creadores, se difunden en las grandes tiendas, pero todos mantienen una oferta diversificada; como Suzanne Erman que mantiene un espacio de ventas en la tienda Samaritaine, pero para la producción a medida, mantiene una boutique propia más selecta.
   El mercado de las novias se ha reestructurado también porque el vestido de hoy es un retrato psicológico, cargado de los sueños y una individualidad singular. Todo el sector obedece a esta psicología caprichosa de la compradora; hacerse complacer, más que imitar, se ha vuelto una actitud más corriente desde los 1970s. En el caso del vestido de novias la idea de imponer un modelo que no satisfaga los gustos, el ideal propio de la clienta, es imposible. Aún cuando se promocionan vestidos como ‘réplicas’ de los de estrellas, el modelo luego se adapta en gran medida a las exigencias de la novia. La palabra clave es ‘personalizar’. Las revistas reflejan este cambio; antes se hablaba de ‘novias de ciudad’, ‘novias de boda campestre’, luego se definían a través de nombres de los diseños, como ‘sissi’, ‘Amboise’, pasando luego a hablar de ‘la sofisticada’, ‘la moderna’ y ahora cada sicología tiene su espacio (la ‘couture’, la ‘vamp’, etc.)
    La novia nunca debe sentir que está en un supermercado de la boda. Los creadores de vestidos de novia estudian las personalidades de sus clientas, hablan de ‘confianza’, y rehusan vestir a una chica cuyos gustos o actitud no correspondan a los suyos, por lo cual la confección del vestido de novia da al couturier un status de artista.


   La elección del vestido...
   Suelen pasar 5 ó 6 meses y a veces un año desde el principio del proceso hasta la entrega del vestido. En diferentes etapas, la novia mira revistas, reflexiona y comienza a mirar vestidos en los negocios. Una vez elegido, comienzan las pruebas al ordenar el vestido. Suelen ser tres encuentros, el primero para poner los alfileres (definir las reformas necesarias para adaptarlo al cuerpo de la cliente), el  segundo para verificar el correcto ajuste del vestido al cuerpo, y luego un ùltimo control el día de la entrega. Eso en el caso del prêt-à-porter. Si el vestido es realizado a medida, se hace una ‘toile’ y se prueba antes de cortar el género definitivo, por lo cual se han 5 ó 6 pruebas. (vale el tradicional secreto del vestido hasta el día de la boda y la prohibición de la presencia masculina)
   Las novias aceptan de buena gana estos encuentros, a pesar del stress de los preparativos. Su vestido es el centro de la puesta en escena de la boda y ella es la protagonista de la ocasión.
    El estilo de los vestidos de hoy crea verdaderas princesas o reinas del cine, personajes de cuentos de hadas. Esta inclinación por un vestido de ‘ensueño’, de ‘estrella’, un vestido espectacular con muchas connotaciones históricas, instaura un corte, una línea de demarcación entre la novia y su ‘público´, constituido por los invitados.  Ciertas mujeres prefieren un estilo menos ostentoso, como el ‘imperio’, por sus siluetas más longilíneas, que significan, igualmente, una ruptura clara con el vestido cotidiano.
  Si la ropa contemporánea valoriza el confort, el vestido de novia encierra el cuerpo. Ballenas que rigidizan el bustier, faldas pesadas, colas, lazos que restringen la movilidad y hacen necesario aprender a moverse de modo distinto; no se camina como es habitual cuando se tiene una cola para arrastrar. Entrar y salir de un vehículo también trae sus complicaciones.
    
   Los materiales usados en el vestido de novia son de lo más variados; la elección es muy amplia, sobre todo si no se ata a lo tradicional. A través del tiempo modelos trascendentes han variado desde el vestido campesina de Brigitte Bardot de 1959 en algodón de Vichy que simbolizaba el inconformismo, hasta los vestidos de Laura Ashley estilo ‘abuela’ de mediados de los 70s.  Tules y encajes son predilectos de los diseñadores, y los juegos de transparencias con los organdíes, organzas y otros tejidos ligeros. En un mismo modelo aparecen a veces varios textiles (satin, crêpe, guipure, encaje, tul) y otras veces es todo en un solo material, como la fibra de coco.   El vestido de bodas es más que nunca el vestido de un día, un día que autoriza la diferencia.


ejemplos de texturas artesanales experimentales combinando materiales convencionales con alternativos (cintas, cordones, hilos de atar, tiras de telas varias desde lycra hasta guata...)






















CURSO 2014. BIENVENIDOS!

U.D.E – CRONOGRAMA TENTATIVO 2014 -  ‘ALTA COSTURA’
DESARROLLO DE DISEÑO DE VESTIDO DE NOVIA CON CRITERIOS DE DISEÑO DE AUTOR
Parte A: (grupal)
1-investigación sobre lenguaje de la novia:
-clasificación de vestidos de acuerdo a tipos observados en revistas/libros.
-Estudio de accesorios tradicionales y símbolos, su significado. Evaluación de su importancia hoy, su relevancia. Cuáles son o no indispensables. Qué hay del color, opiniones, conclusiones.
-entrevista a modista, diseñador, etc. preguntas acerca de lo técnico de la construcción del vestido(lo que no se ve; entretelas, materiales internos, tipos de costuras, etc.), de lo económico (precios), del proceso (entrevistas, gustos, cómo se llega al diseño final, pruebas, etc.).
-investigación de materiales tradicionales: Visita a sederìa especializada: obtener muestras de materiales tradicionales para conocerlos (y luego idear con cuáles se pueden sustituir, con cuáles materiales alternativos se pueden combinar.)
-investigación de materiales alternativos o sustitutos. (tapicerías, cortinerías, ferreterías, etc.). Se presentan ambas en láminas y /o paneles para exponer
2-experimentación: tejen (bastidor y/o agujas) 15 a 20 muestras de tejidos innovadores combinando lanas o hilos tradicionales con materiales no convencionales (cordones, sogas, hilos, plásticos, tiras de tela, elásticos, alambres blandos, cables, tanza, etc. etc.), preferentemente que tengan rebote (es decir, que estiren) al menos en una dirección, para adaptarse mejor a cuerpos distintos. Se presentan las muestras para exponer en enchinchada.

Parte B: (individual)
DISEÑO EN FUNCION DEL USUARIO: ‘novia alternativa’
El alumno analizará y completará el perfil del cliente asignado, detectará sus necesidades. Investigará todo lo relativo al perfil asignado (lugares, gustos, nombres) para familiarizarse con ello y comprender al cliente. Hará así un collage con imágenes que asocie con la personalidad,  y estilo de vida del cliente. Analizando ese collage o panel de imágenes extraerà conclusiones acerca de colores, texturas, formas.
Luego basándose en estas conclusiones acerca de los gustos y costumbres de la cliente y sus necesidades funcionales, pasarà a realizar la propuesta de diseño inicialmente en boceto.
Luego trabajará sobre los materiales y maniquí, y a la vez volverá al  boceto.
La condición es que debe combinar materiales convencionales con no convencionales, y a la vez utilizar en una parte del diseño alguno de los tejidos experimentales realizados en la primera etapa.
Se busca un equilibrio entre los materiales convencionales y los alternativos que haga al diseño atractivo, original, vanguardista pero USABLE Y REAL.

PERFILES DE LAS CLIENTAS:
El alumno analizará el perfil del cliente asignado, detectará sus necesidades y hará un panel general de imágenes con información de la cliente y un panel más lírico, con imágenes asociables con ella (del que se puedan seleccionar texturas, colores, criterios formales) antes de desarrollar  el diseño en sí.
a-HELEN MIRREN, ACTRIZ INGLESA
b-TILDA SWINTON, ACTRIZ INGLESA
C-BJORK, CANTANTE Y MUSICA ISLANDESA



ENTREGA:
MEMORIA DESCRIPTIVA: comenzando con LAS Conclusiones sobre el perfil del cliente, el alumno explicará el proceso a través del cual llegó a la resolución del proyecto:
Comprendiendo así estos elementos: profundización del perfil y conclusiones sobre las necesidades del cliente, collage(s) resumen, primeros bocetos borrador.
Justificación de las decisiones de diseño que haya tomado, relacionándolas con la cliente.
Presentación en medida 35x50 hoja blanda.
PROPUESTA: a) figurín coloreado y texturado frente, espalda (y perfil u otro ángulo que muestre volumen hacia atrás) (1 por lámina),
b) figurines ‘técnicos’, en blanco y negro. con referencias de materiales, terminaciones (zooms de los sectores que así lo requieran para una mejor comprensión), formas de abrir, etc., código de materiales.

c) panel de muestras de materiales, (telas, tejidos, avíos) expuestas con su número de referencia y en lo posible, su nombre. Presentación en medida 35x50 hoja rígida (cartón montado, passepartout).
d) despiece de molderìa, con un número para cada molde e indicar su ubicación en un figurìn ‘tècnico’ tamaño reducido ubicado en la misma làmina
e) fotos impresas en papel fotográfico tamaño aproximado 20x25 o 20x30..
Si hacen falta esquemas/detalles mostrando armados o subestructuras para la construcción de la prenda, mostrarlos en lámina aparte.
Todo ensobrado sin anillar.
SE EVALUARA CREATIVIDAD, COHERENCIA CON IMAGEN DEL CLIENTE ASIGNADO, NIVEL DE REPRESENTACIÓN ADECUADO, NIVEL DE DEFINICIÓN DEL DISEÑO, ASISTENCIA Y TRABAJO EN CLASE.


FECHA DE ENTREGA: 26.6

JUE 20.3 PAUTAS EJ. NOVIA ALTERNATIVA. – ARMADO DE EQUIPOS, - BREAK - van a comprar enunciado del ej Y APUNTES DE NOVIAS Y ALTA COSTURA,  se asignan  LAS CLIENTAS?
15 hs. . TEORICA NOVIAS Y ALTA COSTURA Se explica la primera etapa: investigación sobre el lenguaje de la novia  (en equipos de 2 ó 3) : imágenes y clasificación de variantes típicas de vestido y accesorios + muestras de materiales convencionales + entrevista a modista. Láminas  A3.  para entregar el 3.4 –. 
JUE  27.3  TEORICA sobre armado de bastidor, trama y urdimbre:  inicio segunda etapa (a-investigación sobre tipos de lanas y tejidos, b-pruebas sobre bastidor y/o agujas con materiales convencionales y alternativos como lana, hilo, etc + cordón, elástico, alambre fino, hilo metálico, tanza, sogas de algodón, rafia, plásticas, cintas, tiras de tela, guata,  etc.). (siguen en equipos de 2  ó 3).  E intervenciones sobre material generando ‘sandwiches’ y superposiciones, plegados regulares  o irregulares, 5 con agujas, 5 en bastidor y 5 intervenciones como mínimo)   Para entregar el  8.5      - corrigen en clase lo que trajeron de la primera etapa  - Para la próxima traen el bastidor Y materiales para trabajar en clase.  
JUE 3.4  ENTREGA PRIMERA ETAPA (INVESTIG. LENGUAJE DE LA NOVIA); EXPOSICION ORAL X EQUIPO. EVALUACION CON NOTA CONCEPTUAL.  Corrección de lo que hayan tejido. Si hay tiempo, sigue trabajo en clase sobre bastidor - Asignación de personaje por alumno.
JUE 10.4. tejen en clase e intervienen telas.(sándwiches, plegados regulares e irregulares, etc.) -  .Pautas: deben traer para 8.5 PANEL-COLLAGE (ARMADO CON MATERIAL de revistas de cierta calidad estética –NO Caras, Gente ni similares-, papeles de color, texturas) – representando visualmente los rasgos de la personalidad y lifestyle de la clienta que se le asignò y propuesta de figurìn idealizando el personaje.
JUE  24.4 análisis del perfil de la cliente asignada a través de panel informativo de imágenes sobre la cliente  y elaboración de lista/de conclusiones de sus necesidades funcionales, tecnològicas y expresivas - Sigue en clase trabajo sobre bastidor, y corrigen lo que hayan traido
JUE 8.5  ENCHINCHADA DEL PANEL-COLLAGE DE LA CLIENTA Y DE SU FIGURIN. DISCUSIÒN, ARMADO DE LAMINA CON CONCLUSIONES DEFINITIVAS SOBRE NECESIDADES EXPRESIVAS DE LA CLIENTE. ENTREGA SEGUNDA ETAPA: TEJIDO E INTERVENCIONES  enchinchada general de los tejidos experimentales (evaluación con nota conceptual).  Las muestras de lanas y otros materiales no convencionales las exponen sobre láminas rídidas tamaño A3
En casa Inicio etapa diseño; idea de partido-figurín del cliente.
Para la próxima Buscar muestras de materiales alternativos y convencionales, elegir el tejido a incorporar.
JUE 15.5 - corrección de propuesta y comienzan a realizar los más adelantados. Traer toile o lo necesario.

JUE 22.5   correcciòn sobre maniquí y dibujo, confrontación de ambos medios (las intenciones originales sobre papel y la evolución natural al materializar) para el desarrollo final.

JUE 29.5  corrección  - Muestras de telas, materiales alternativos,  avíos y tejido artesanal a usar! ESENCIAL

JUE 5.6   . corrección  sobre maniquí
JUE 12.6. corrección sobre maniquí. Definiciones finales,

JUE 26.6 entrega final. Armado de fotos, desfile, etc.